Tanto amaba ella la luna que decidió morir en una noche de luna llena, pero no cualquier noche, sino una de luna azul, evento sin igual.
Tanto la amaba la luna, que sintió su ausencia, que esa noche de luna azul, de rojo se tiñó la hermosa luna.
Ahora la luna se tiñe de rojo cada que siente su ausencia, esperando a que ella vuelva...
y solo se presenta luna azul, cuando alguien le recuerda a ella.


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